Mahón, capital de Menorca desde el siglo XVIII, está situada en el extremo este de la isla. Situado en el centro del mediterráneo, Mahón cuenta con el segundo puerto natural más grande de Europa, refugiado de los vientos de la tramontana, que la convirtió durante siglos en punto de gran interés estratégico y comercial en el mediterráneo.
Mahón, y toda la isla de Menorca, ha sido testigo de numerosas invasiones durante siglos, desde los fenicios hasta los españoles, pasando por romanos, musulmanes, ingleses y franceses. Este constante tránsito de culturas ha convertido Mahón en una ciudad multicultural, otorgándole un aire cosmopolita y abierto con un equilibrio perfecto entre tradición y modernidad
Durante el siglo XVIII, ingleses, franceses y españoles se disputaron el control de Mahón, propiciando el desarrollo urbanístico de la ciudad con la construcción de los edificios más significativos, que le dan a Mahón la personalidad que aun hoy conservan sus calles. Es también en este periodo cuando empieza crecer la actividad portuaria y la burguesía mahonesa empieza a nacer.

Paseando por el casco antiguo puede observarse la herencia que las distintas culturas han ido dejando como huella, como por ejemplo el Ayuntamiento, de estilo neoclásico; el Principal de Guardia, con su fachada roja, muestra de que originalmente estaba al servicio de la guardia inglesa; o la influencia británica en sus fachadas, con “boinders” (galerías o balconeras cerradas) y las ventanas de guillotina, ambas características de las construcciones inglesas.
Justo al lado del Ayuntamiento encontramos la Iglesia de Santa María, construida también en el siglo XVIII, y en cuyo interior encontramos un monumental órgano del siglo XIX, un tesoro de más de 3200 tubos con el que se interpretan conciertos frecuentemente.
Continuando con el paseo por la ciudad, podemos tomar la calle Isabel II, en dónde podemos observar edificios modernistas y casas señoriales, finalizando en el Museo de Menorca, en el convento de Sant Francesc, construcción religiosa de líneas barrocas que alberga en su interior interesantes muestras de la cultura de la isla.
Volviendo por la misma calle hasta llegar de nuevo a Santa María, podemos bajar por la calle Portal de Mar hasta encontrar el “Mercat des Peix”, un típico mercado de pescado, y junto a él, el Claustre del Carme, un mercado de productos típicos artesanales.
Saliendo por la puerta lateral del Claustre nos encontraremos en la Plaza Miranda, desde la cual podemos observar la espectacular belleza del Puerto de Mahón desde su posición privilegiada sobre los acantilados del puerto.
Más información sobre el Puerto de Mahón.
Otra de las peculiaridades de Mahón dentro de Menorca es su intensa vida cultural. El Teatro Principal, uno de los teatros más antiguos de España, ha visto pasar por su escenario grandes figuras artísticas de renombre internacional, y el Ateneo Artístico, Científico y Literario da cabida a interesantes manifestaciones culturales, siguiendo el espíritu ilustrado del siglo XIX.