El puerto de Mahón es el segundo puerto natural más grande de Europa, con una longitud de casi 6 quilómetros desde la bocana hasta la colársega. El puerto de Mahón cuenta con todo lo necesario para dejar fascinado al visitante, con aguas tranquilas y riberas verdes, salpicadas casas, villas y chalets en la costa norte, y la ciudad de Mahón en la costa sur, ofreciendo maravillosas vistas a paisajes de gran belleza.
Considerado el mejor enclave estratégico natural del Mediterráneo, el puerto de Mahón fue motivo de conquistas y reconquistas por parte de las principales naciones europeas durante los últimos 2000 años. Su configuración geográfica era capaz de proteger a la mayor flota de la época del viento de tramontana, el más violento de los que afectan del Mediterráneo occidental.

Todas estas conquistas dejaron un legado de construcciones militares que convierten el puerto de Mahón en un emblemático reclamo turístico para todo tipo de visitantes. Durante el día, el puerto ofrece la posibilidad de dar tranquilos paseos a pie por su paseo marítimo, justo por el borde del agua, junto a las embarcaciones atracadas en sus muelles, o contemplar su belleza desde las alturas desde alguno de los miradores situados a lo largo de su recorrido.
También podrá realizar excursiones en barca, con explicaciones guiadas de los lugares y los hechos históricos vividos por este puerto y por toda la isla de Menorca, divisando los enclaves naturales del puerto, así cómo las construcciones que las diversas dominaciones dejaron como huella en la isla. Dentro del puerto encontrará 4 islotes, todos ellos utilizados en un momento u otro de la historia con distintas finalidades.
En primer lugar tenemos la isla de Llatzaret, la más grande en extensión, que fue utilizada como lugar de aislamiento de personas con enfermedades infecciosas durante el siglo XIX, dejando de tener esta función a principios del siglo XX. Actualmente sirve como sede de simposios y congresos científicos, además de tener un especial interés turístico para los visitantes.
Justo delante del pueblo de Es Castell encontramos el segundo islote: la Isla del Rey. Esta isla recibe el nombre en honor al Rey Alfonso III, quién conquistó Menorca a los musulmanes el 1287. Durante la dominación inglesa del siglo XVII se construyó un hospital militar que estuvo en funcionamiento hasta mediados del siglo XX. Actualmente se está recuperando el islote y sus construcciones a través de la asociación Amics de l’Illa de l’Hospital.
El tercer islote es la Isla Pinto, la más cercana a la colársega del puerto. En ella se halla una antigua base naval del siglo XVIII, que actualmente está en desuso.
Y el más pequeño de los islotes, situado casi tocando la Isla de Llatzaret, es la Isla de la Cuarentena, antiguo lazareto del puerto que también tuvo funciones militares.
En la ribera norte del Puerto de Mahón encontramos la Golden Farm, una casa de verano de estilo inglés en la que se dice el almirante Lord Nelson vivió un intenso romance con Lady Hamilton.
Siguiendo en la costa norte, en la bocana del puerto, tenemos la Fortaleza de La Mola, una fortaleza militar construida durante el reinado de Isabel II, pero que nunca llegó a utilizarse. Actualmente La Mola puede visitarse como punto de interés turístico.
Por la noche disfrute de la gran oferta gastronómica del Puerto de Mahón, con más de 50 restaurantes, bares, cafeterías, pubs y cervecerías. Además podrá encontrar tiendas de regalos y de artesanía y un mercado ambulante nocturno, todo esto acompañado de las preciosas vistas de los yates y veleros amarrados a los muelles. También le recomendamos visitar Calas Fonts, el pequeño puerto de Es Castell situado también dentro del puerto de Mahón, dónde encontrará buenos restaurantes y un precioso mercado nocturno.